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Revista Nº 16- Abril 2008
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Antología de poemas clásicos de Luxun 1903-1935 (18 poemas)
Traducción de Blas Piñero Martínez

Este mes sumamos gustosos entre las filas de nuestros colaboradores al señor Blas Piñero Martínez, quien nos alcanza una selección de poesías de quien fuera considerado el padre de la literatura china moderna.

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Escrito sobre un pequeña fotografía de mí (1903)

Caligrafías originales de la mano de Luxun

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Escrito sobre un pequeña fotografía de mí (1903)[1]

La tribuna del alma no piensa huir de las flechas de la divinidad, con determinación y a                      oscuras el viento y la lluvia entran en el viejo jardín.

Envío mis intenciones a las frías estrellas[2]  y el cálamo[3] no presta atención[4], yo ofrezco mi sangre al emperador Shun[5].

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costumbrado a pasar la primavera en la larga noche (1931)

Caligrafías originales de la mano de Luxun

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 Acostumbrado a pasar la primavera en la larga noche (1931)[6]

Acostumbrado a pasar la primavera en la larga noche, cuido a mi mujer e hijos -en sus       témpanos hay seda.

En sueños veo con claridad las lágrimas de mi madre; en las murallas cambian la ilusión y las banderas de los grandes señores.

Sufro al ver la vida de mis amigos convertida de nuevo en un fantasma; la indignación se dirige al manojo de cuchillos y se esfuerza por obtener el poema breve.

Recito un canto y lo interrumpo; cabizbajo, no hay nada que pueda escribir. La luz de la luna, como un agua pura, baña a los hábitos oscuros.

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Mis respetos para el señor Obara Ejiro, que llevaba orquídeas en el regreso a su país (1931)[7]

El árbol de la pimienta[8] quemado y las grosellas[9] rotas, los hombres excelentes envejecen. En soledad las orquídeas no muestran el menor movimiento ya sujetas al peñasco, ellas culminan la madurez de su corazón

¡Cómo echo de menos la fragancia de aquél a quien ya he dejado atrás, en la distancia![10] Así al país, como a un borracho, le crecen espinas. 

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El espíritu de Xiang[11] canta (1931)[12]

Antiguamente se decía que las aguas del Xiang eran de jade verde como si hubieran sido  contaminadas. Hoy día se dice que las aguas del Xiang tiene restos rojos y densos.

El espíritu de Xiang se asea reflejándose en las aguas del Xiang, blanco como la blanca luna que se observa entre las nubes rojizas tras la puesta del sol.

Altas colinas[13], solitarias en medio del horror y la noche; la planta y la fragancia, en hielo y desvanecida, carecen de primavera.

La agitación ha acabado, ya no se escuchan a las intérpretes de la cítara de jade[14], la paz sublime está realizada y llenas están las Puertas de Otoño[15].

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Dos poemas sin título (1931)[16]

El gran río, día y noche, lleva su corriente hacia el país del Este[17]. Hecha justicia, los Héroes[18] se alejan otra vez[19].

La elegancia mostrada por las Seis Dinastías[20] se ha convertido en un antiguo sueño. En la Ciudad de Piedra la luna es como una oz.

......

La tribuna de la Lluvia de las Flores[21] esconde las lanzas rotas de dos puntas[22]. En el lago Sin  Inquietud[23] permanecen las delgadas olas.

No es visible la Bella toda llena de consideración[24] y vuelve el recuerdo: el río y el cielo muestran el gran canto. 

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Sin título (1932)

 

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Sin título (1932)[25]

La sangre en el lugar del origen hace crecer la hierba resistente[26]. El hielo en la gran tierra  produce las flores de la primavera.

Los Héroes tienen muchos problemas, los Consejeros están enfermos. Las lágrimas mojan la alta montaña ahí donde los cuervos arman su charivari en el crepúsculo[27].

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Accidental (1932)[28]

Mis escritos son como la tierra, ¿qué desean? Oriento mi cabeza hacia el país del Este[29] y las nubes estimulan el pensamiento de los sueños.

Lo que odio: los bosques perfumados[30] y el vacío que dejan atrás. La orquídea de la primavera y el crisantemo del otoño[31] no comparten la misma estación[32].

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Como burla de uno mismo (1932)

 

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Como burla de uno mismo (1932)[33]

Cubierto por el aura de las Flores excelentes de la Fortuna[34], ¿qué deseo hacer? Antes de   atreverme a cambiar de lugar, el cuerpo ya ha sido golpeado.

Atravieso la ciudad ruidosa con el sombrero roto y el rostro escondido. En la barca agujereada, vino en mano, floto en medio de la corriente[35].

La frialdad de las cejas horizontales hace frente a los dedos desafiantes de los mil señores; cabizbajo, me muestro dulce como el buey de los niños[36].

Me refugio en mi pequeño habitáculo, qué importa que sea invierno o verano, primavera u otoño.

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Dos poemas sin título (1932)[37]

El viejo país[38] en luto y encerrado por las nubes de tinta, la noche distante en la lejanía se separa de la primavera.

En el crepúsculo del año, ¿cómo resisitir de nuevo a la desesperación? Con el vino en la mano  degusto un plato de pez globo[39].

......

La chica del país de Wu[40] de dientes blancos[41] canta Las ramas del sauce[42]. El vino se ha   acabado, los hombres están en paz y llega el fin de la primavera.

Sin fin, el antiguo sueño precede a la ruina y a la intoxicación; solo ante lámpara, en su    sombra evoco el recuerdo del poeta Zigui[43].

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Sin título (1932)[44]

En el lago de Dongting el árbol caído y desnudo, el cielo en lo alto[45]. El negro de las cejas y el      rojo del simio son como los uniformes de la guerra.

En esta orilla hay gente que no puede dejar de recitar poesía[46]. El murmullo incierto de las olas de otoño echa a perder mi lamentación del exilio[47].

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Duelo por Yang Quan (1933)[48]

¿Cómo poseer todavía la generosidad de los viejos tiempos? Flores abiertas, flores marchitas, ambas estaban así en el principio.

¿En qué momento las lágrimas han sido lavadas por las lluvias del Sur? De nuevo lloraremos por un hijo sano[49] nacido en este pueblo[50].

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Dos poemas ofrecidos en regalo (1932)[51]

La chica del país de Yue[52] de ojos brillantes ya maquillada en la mañana, el agua del   nenúfar[53] y el viento del lotus[54] son el viejo país.

La alegría no se ve cuando canta una nueva melodía[55]. Por la mañana las nubes son como el fuego arrojado sobre las aguas claras del río.

......

La chica del país de Qin[56] hace vibrar a las cuerdas del arpa de jade. El polvo de las vigas se    entusiasma en el viento ligero de la noche[57].

De repente las notas se aceleran y las cuerdas de hielo se rompen, sin embargo se ve una estrella de estruendoso movimiento que se apresura por huir.

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Sin tema (1934)[58]

Diez mil caras negras tragadas por los gusanos de los bledos[59] y me atrevo a cantar la canción que conmueve al dolor de la tierra[60].

Las inquietudes del corazón, punzantes y grandiosas, se extienden por el vasto universo. En el silencio oigo, asustado, el trueno[61].

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Improvisado en las ruinas del otoño del año de Hai[62] (1935)[63]

Ya asustado de que la purga de otoño haya descendido, me atreveré a poner la pluma sobre la primavera templada.

En el vasto mar de polvo hundiré los cien sentimientos. El viento de oro[64] toca la flauta y cien mandarines marchan[65].

......

El Viejo regresa a los campos del arroz silvestre[66] y de los cálamos de la gran orilla tanto   como puede. Sueño que cae de las nubes vacías, los dientes tienen frío.

Lleno de horror, oigo en mi desolación el canto del gallo[67], levanto la vista y contemplo la gran cuchara que se forma en el Norte[68], exausta, tocando el horizonte.

© Blas Piñero Martínez (2007) por la traducción en español

 



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El autor: Luxun ??., Pocos escritores han tenido una influencia tan decisiva en la letras chinas del siglo veinte como Luxun (pseudónimo de Zhou Shuren 周树仁). Si la literatura china tras la revolución de 1949 hizo de Luxun un icono y un ejemplo para sus escritores, la otra literatura que se fue forjando durante décadas en el continente y fuera de él no ha dejado de inspirarse de sus logros estéticos y de su actitud moral ante los problemas de su país y de su gente. Hijo de una familia de funcionarios y de pequeños propietarios, Luxun nació en Shaoxing (Zhejian) el 25 de septiembre de 1881 y recibió una esmerada educación clásica. Tras una estancia en Japón (1902-06) para completar sus estudios de medicina que abandonaría posteriormente para dedicarse a la literatura, Luxun regresó a China (1909) y ejerció como profesor de ciencias y sólo de literatura años más tarde en diversos establecimientos educativos. Tras el golpe de estado de 1927 y el inicio de la represión del Guomindang en todo el país, Luxun llevará una vida errante y de refugiado que le llevará de un lado para otro hasta establecerse definitivamente en Shanghai y de forma clandestina. Morirá en esta ciudad de tuberculosis el 19 de octubre de 1936. La obra de Luxun es la expresión de un grito desesperado ante el estado desasatroso de su país. Entre una modernidad buscada como signo de progreso y cambio y una tradición secular todavía presente en las costumbres de la China que le tocó vivir, Luxun hará de su trabajos de creación y panfletaria una de las obras en lengua china más poderosas de su tiempo y el precursor de la literatura moderna. El Diario de un loco 狂人日记 (1918) fue la primera obra escrita totalmente en lengua vernacular (baihua) y así reivindicada. La Verdadera historia de A Q (A Q正传) (1921-22) y su personaje principal continúan siendo en China el arquetipo del chino anónimo e indiferente a cualquier otra moral que su propio interés mientras que siempre es el blanco de toda la injusticia de su sociedad. El personaje de A Q representa para el imaginario del pueblo chino lo mismo que el Quijote de Cervantes, el Cándido de Voltaire o el Fausto de Goethe representan para nuestras literaturas. Entre sus otras obras –los poemas en prosa, cuentos, ensayos de crítica literaria y vulgarización de la novela china-, cabe destacar esa obra íntima y de carácter autobiográfico que son sus 61 poemas clásicos, especie de diario al más puro estilo de la tradición letrada china. Escritos en una lengua compleja y en extremo codificada, estos poemas sirvieron en vida del autor para crear un tipo de anecdotario sin otro objetivo que el de la lectura de unos pocos amigos. Contrasta el estilo utilizado por quien sería uno de los padres del movimiento reformador del 4 de mayo de 1919, pero al mismo tiempo pocos textos de Luxun alcanzan ese grado de intimidad con los eventos históricos que marcaron su vida durante esos primeros treinta años del siglo veinte. Siendo profundamente chinos en su concepción y finalidad, la lectura de estos poemas no deja de recoradarnos cierto modernismo de la poesía escrita en inglés y una profunda empatía con las preocupaciones políticas y estéticas del poeta irlandés W.B.Yeats o incluso con la poesía del poeta italiano Eugenio Montale de Le Occasioni o de cierta poesía lírica de Rabindranath Tagore en la que se expresa de forma dolorosa el conflicto entre la tradición y la necesidad de una modernidad venida y a menudo impuesta desde afuera. A diferencia de otros poetas chinos de su época, la influencia de la literatura japonesa del período Meiji 明治 (1869-1912) es otra de la fuentes de inspiración de esta poesía que busca cierta brevedad y una intensidad máxima en su expresión. Pero la influencia de la cultura japonesa no sólo se limitó al campo literario, el célebre movimieno reformador de los derechos cívicos (Jiyū Minken Undō自由民権運動) a finales del siglo XIX tuvo una seria repercusión en la formación ideológica y moral del joven Luxun.    

 

Traductor (del chino al español): Blas Piñero Martínez (Barcelona (España), 1971). Realizó estudios de filosofía y lenguas clásicas en la Universidad de barcelona y en la École Pratique des Hautes Etudes de París, y de lengua y civilización orientales, especialidad literatura china por la Universidad de París VII y la Universidad Normal de la Capital de Pekín. Ha publicado un libro de poemas: Variaciones sobre la peregrinación de las aves (2001) que fue presentado en la Casa de Amércia Latina (París) en la primavera del 2003, y algunos poemas en diversas publicaciones. También ha tenido la oportunidad de participar en varias lecturas públicas.

Lu Xun (también escrito Lu Hsün, aunque su nombre verdadero era Zhou Shuren o Chou Shu-jen) nació en 1881 en una familia de funcionarios del gobierno e intelectuales en Shaoxing, provincia de Zhejiang, al sur de Shanghai, en la costa este de China.

Durante el gobierno de la dinastía Ching, las potencias occidentales dominaban China y le imponían tratados injustos; la clase dominante feudal china les concedía todo y reprimía al pueblo. Desde niño, Lu Xun se identificó con su pueblo, llegando a odiar a su propia clase y a solidarizarse de los campesinos. Se matriculó en la Academia Naval de Jiangnan (1898-99) y en la Escuela de Ferrocarriles y Minas (1899-1902) en Nanjing. En 1902 fue a Japón para estudiar lengua y medicina en la escuela provincial de Sendai.

En 1906 dejó los estudios para dedicarse enteramente a la literatura. Decidió escribir en lugar de sanar porque “un cuerpo vigoroso es inútil si el espíritu está enfermo”. En 1909 regresó a China y entre 1910 y 1911 fue profesor en Shaoxing y luego funcionario del Ministerio de Educación en Beijing (Pekín) entre 1912 y 1926. También trabajó como instructor de literatura china en la Universidad Nacional de Beijing entre 1920 y 1926, e impartió clases en la Universidad de Xiamen (1926) y en la de Canton (1927).

En 1911, una revolución había derrocado la monarquía feudal. Mucha gente tenía grandes expectativas, sin embargo, los jóvenes radicales como Lu Xun entendieron que hacía falta un cambio más profundo. La revolución rusa (1917) inspiró a Lu Xun. Integró el Movimiento 4 de Mayo (1919) y atacó el confucianismo como una moral opresiva e hipócrita que encubría la explotación y la injusticia. Luchó por simplificar la compleja escritura china, que únicamente era comprendida por un reducido grupo; fue el primer escritor que utilizó el lenguaje popular (baihua), hasta entonces.

En 1918 se lanzó la nueva revista estudiantil Hsin Chingnien (Nueva Corriente) en la que Lu Xun publicó su famoso cuento “Diario de un loco”, que deliberadamente tomó su título de la obra del ruso Nikolás Gogol, que aquí presentamos. Fue la primera narración de estilo occidental en China, escrita en un estilo claro y sencillo. El giro de Lu Xun ayudó a la aceptación del relato breve como vehículo literario eficaz, huyendo de la narración omnisciente tradicional y sustituyéndola por un solo narrador a través de cuyos ojos se filtra la historia.

En El sacrificio del Año Nuevo (1924), Lu Xun retrata la postración de las mujeres en China. En La verdadera historia de Ah Q (1921-1922) describe a un campesino ignorante que padece humillaciones y que, finalmente, es ejecutado durante la revolución de 1911.

En 1926 fue forzado por el gobierno a abandonar Fujian y en 1930, él y otros 50 escritores fundaron la Liga de Escritores Chinos de Izquierda. Vigilado por la policía, llevaba una vida semiclandestina. Escribió bajo más de 130 seudónimos.

Durante su último año de vida, sufrió una tuberculosis avanzada. Viendo que la salud de Lu Xun se deterioraba, sus amigos le aconsejaron que saliera del país, pero se negó. Murió el 19 de octubre de 1936. Su obra fue recopilada y publicada en 1938 en veinte volúmenes.




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